ENRIQUE COLLAR
El primer Niño de la historia atlética es un veloz y fino extremo izquierdo que, durante muchas temporadas, siembra el pánico en las defensas rivales. Sobre todo junto a su socio en el campo Joaquín Peiró, con el que forma El Ala Infernal, la principal vía del ataque del Atlético de Madrid que se consagra en los primeros 60. Sus diagonales, sus quiebros, sus regates y sus disparos forman parte del imaginario del club y del fútbol español. Es considerado uno de los mejores extremos de la historia.
